¿Qué ocurre con las teorías conspirativas? Fotografía: Referencial

Este es un año sin duda interesante históricamente, debido a la cantidad de sucesos noticiosos ocurridos en estos seis primeros meses, las redes sociales, que ahora son los medios informativos más cercanos a la ciudadanía promedio urbana, bombardean segundo a segundo información, alguna corroborada, otra no tanto y es aquí precisamente lo que puede resultar peligroso en épocas de conmoción social.

El descontento y falta de confianza para con los Estados mediante sus políticas, los medios de comunicación tradicionales que sesgan la información de acuerdo al grupo de poder que los domine, la falta de fuentes de trabajo, una economía inestable y actualmente un virus asiático que ha llegado a gran parte del planeta poniendo a las poblaciones en estado de incertidumbre, desesperación y miedo, que aparece un elemento que puede perturbar aún más a la persona y a los grupos, la paranoia.

Según la Real Academia de la Lengua Española, la paranoia es una perturbación mental fijada en una idea o en un orden de ideas, pues bien aquí se incluye las sospechas de que algo o alguien quiere causar daño, hay poca disposición a seguir confiando en el sistema (por lo que señalé algunas líneas antes). Es aquí donde una vez más en la historia del mundo reaparecen las denominadas teorías de conspiración, aquellas que se afianzan precisamente en la paranoia de la población para difundirse como pan caliente, y es que la humanidad necesita respuestas ante las interrogantes de como llegamos a donde estamos. El vacío produce miedo, por ello el ser humano intenta a toda costa alejarse de ese displacer que produce el desconocimiento de un tema, por ello cuando aparece una noticia que parece verdadera, es fácil creerla, solamente porque “así parece”.

Contacto: 0995851854

Estas teorías no son nuevas, han existido desde siempre, los registros históricos hablan de un texto en particular “Los protocolos de Sión”, un texto plagiado pero cuidadosamente detallado en entender supuestas dominaciones mundiales de corte religioso e ideológico, con ello Hitler justificaría su ideología nazi y el exterminio judío en Alemania, en USA también se difundió ampliamente entre fascistas con la bandera del patriotismo por delante, señalando a enemigos externos en común.

En estos días circulan videos donde Chinda Brandolino, una médica argentina, conocida en los círculos ultraconservadores niega la existencia del coronavirus, menciona datos interesantes como por ejemplo que colegas suyos de Guayaquil – Ecuador le dijeron que mucha gente en estos días muere en hospitales por dengue y ellos están siendo obligados a colocar en las actas como: defunción por COVID-19, cuando conocemos que nuestro país ha sido duramente afectado y los muertos son precisamente evidencia de ello, una burla absoluta. En otro video, un fan de Madonna (sin duda), subió otro video a redes analizando un show con cada movimiento de la artista, los colores de las luces, los movimientos de la escenografía, el vestuario, los bailarines, entre otras cosas afirmando que la artista mostraba allí pistas del denominado “nuevo orden mundial”, entre las cosas curiosas que aparecen estos días.

Sin ir tan lejos, recordemos los 90, la llegada del año 2000 y con este el fin del mundo predecido por Nostradamus, y la histeria colectiva generada en muchas personas, los medios de comunicación bombardeaban con videos del supuesto cataclismo, también por otro lado fotos de un animal al que denominaron “chupacabras”, entre otras cosas que generaron tanto miedo que hubieron personas que incluso llegaron a suicidarse por el nivel de ansiedad que tenían, de ahí el peligro que señalé con anterioridad. Cada vez que se difunden teorías conspirativas estamos perjudicando la salud mental de una población ya de por sí vulnerable, quienes padecen por ejemplo de depresión, estrés, trastornos de ansiedad, entre otros se ven sumamente afectados por esto.

Es necesario volver la mirada a la evidencia científica y a los datos comprobables y verificables, ya que gente inescrupulosa busca aprovecharse de una multitud en estado de vulnerabilidad, es así como precisamente se han difundido ideas negacionistas tales como: “el cambio climático no existe”, “la tierra es plana”, “el ingrediente secreto de la gaseosa oscura son fetos humanos”, entre otras cosas. Podría parecer ilógico creer en todas estas afirmaciones anteriores pero lamentablemente cada día hay más gente que cree en estas “teorías”(que en realidad no pasan de ser hipótesis planteadas sin fundamentos), tomando sobretodo en cuenta el nivel de acceso a educación en países en vías de desarrollo como Ecuador, donde el acceso a educación y de calidad aún es una utopía. 

Por ello verifiquemos la información, esperemos pronunciamientos oficiales, no creamos todo lo que vemos en internet, los montajes de fotografías, videos e incluso audios se pueden hacer con facilidad hoy en día. Recordemos que el planeta ha sobrevivido a muchos “fin del mundo”, mantengamos la calma para tomar decisiones sobre los hechos que sí ocurren frente a nuestros ojos, apoyemos la investigación y la exigencia de los derechos ante la ineptitud de los Estados, seamos conscientes que estas noticias de tipo mundial pueden desviar nuestra atención de los verdaderos problemas que los vivimos en el cotidiano.

Deja un comentario