CRÓNICA

Hace un par de días entrevistamos al Director Provincial del IESS, hablaba sobre la atención de la emergencia sanitaria y el desbordamiento del hospital de Riobamba, comentó que había otros mecanismos activados en la provincia para la atención de pacientes no Covid, para que los usuarios del servicio no tengamos que ir al hospital; obviamente si el sistema está saturado será un riesgo para nuestra salud.

La innovación es un convenio con clínicas y consultorios privados, para la atención de los afiliados, en el mismo día que llamamos a pedir la cita. El primer paso es atenderse con un médico general que te deriva al especialista que requieres, con la usual llamada al 140. Si he de ser sincera, al principio pensé que era un negociazo para estos consultorios y que a lo mejor no era tanta la maravilla, así que decidí probar.

Llevaba dos meses intentando una cita en ginecología, para la revisión urgente de un quiste, esperando que haya desaparecido de mi mapa corporal. Llamé al 140 y solicité una cita para medicina general, me dieron para el mismo día, un par de horas después, pero en una clínica al otro lado de la ciudad. No me entusiasma tener que subirme a un bus con esta pandemia, así que volví a llamar y pedí que me cambien de lugar, a uno más cercano a mi domicilio. Efectivamente, conseguí una cita, esta vez para la tarde, pero el mismo día.

Acudí al médico, con todas las normas de bioseguridad sugeridas y, además, revisadas por un guardia a la entrada del centro. El procedimiento es similar, llegas media hora antes, te toman signos vitales, esperas un poco y pasas a consulta. Le comenté el problema que me llevaba hasta el lugar y el médico revisó la historia clínica, que como estaba en línea le facilitaba verificar datos y preguntar otros.

“Antes de derivarle hay que hacer exámenes”, dijo.

Salí del consultorio con dos órdenes, uno de laboratorio y otro para un eco. Si me apresuro un poco, aún avanzo a sacar turno, pensé. Los exámenes de laboratorio serán hechos la próxima semana y, para mi sorpresa, en lugar de darme una cita para el eco, me dieron una bata para que me cambiara y aplicaron el examen en ese momento.

¡Qué eficiencia! Fue entonces el comentario al imagenólogo. “No podemos tener gente esperando y mucho menos aglomerada” fue la respuesta. Respiré tranquila y me acomodé.

Creo ahora, que tener otros lugares para acudir a una cita médica, de manera segura y tranquila, es un buen “negocio” para los usuarios del sistema de salud del IESS. ¿Qué necesitamos entonces? Llamar al 140 y solicitar una consulta con un médico general, ir a la revisión y seguir el proceso necesario; con un poco de paciencia tendremos pronto la atención con el especialista.

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