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Rincón Literario

Segmento dedicado a la difusión de material literario

La Banca

Hoy escuché a mi alma  llena de ruidoQue al corazón solo mortificaba Quemando como un incendio sin fluidoEl pecho no que  aguantaba Solo lloraba, añoraba y pedía, tranquilidad sin agonía.  Llegué...

Fin del Juego

Niña de bosque, camino sola, voy de vuelta a la boca del lobo. Quiero mirarlo a los ojos para saber lo que es cierto, escudriñar su mirada hasta encontrar mi reflejo. Salí...

Aguas podridas

Estamos más juntas que nunca, más hundidas también. El cabello moja mi espalda, los intentos de tormenta fallaron. Hoy, no se pudo llover.Pienso en los 3, y en tus recorridos asumo con frialdad los papeles,ni vos,...

Mi alma en movimiento, renacimiento

Era viernes, no me emocionaba los viernes, era el sentido que le daba a los días, llovía como si el mañana no existiese. Y tras la ventana que daba al callejón en media noche,...

Pequeña Historia de Kelibell

Cuánto me fallas, palabra, si acerca su rostro. —Andrés Suárez Agua, fuego, tierra y aire (ríos de lágrimas).  Comenzaba a...

Encuentro internacional de poetas y escritores por la vida “Mi voz se hizo palabra”

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Este jueves 02 de julio a las 19:00, se llevará a cabo un encuentro internacional virtual de poetas y escritores "Mi voz se hizo palabra", con la participación de reconocidos amantes de...

Poemas libres

FRÍA Y LÚGUBRE HABITACIÓN Miren la fría y lúgubre habitación, En donde los demonios empiezan su baile de muerte Las tinieblas son tan pesadas que envuelven Lentamente...

Luces

Me habías pedido tantas veces apaciguar ese incendio que yo no encendí. Me lo repetiste tanto que empecé a creer que en serio lo había iniciado yo. Te juro que a veces no dormí sopesando la culpa de haber acabado con bosques y cerebros enteros. Si te digo la verdad, no sé ni cuando empezó.

La banca

Mi pecho abatido no entendía, bueno, no entiende como el trascender de una comandanta puede arrancar pedazos inconmensurables del alma. Mi aliento pedía a gritos despertar sin estar agitada al no ver las velas puestas a sus ángeles y su caligrafía inculcada por las monjas. No tuve más remedio que darme a la tarea de guardar bajo llave todas las memorias de nuestra corta vida juntas.

Desde mediados de abril

—Duele —dijo, recordando últimas memorias que había tenido desde mediados de abril—.  Pica —y murió, ¿no? ¿Qué habría de ser?, más allá de la afección respiratoria, el hambre que aterraba con...