Me quieren, no me quieren… yo no sé.
Me llamo Margarita, como las flores que deshojé cuando era niña. 
Ahora soy mayor y deshojada.
 
Señorita sin decoro: yo no tuve la culpa de nacer en el infierno. 
Me llamo Margarita, pero nadie me llama así.  
Mi nombre en esta calle es un insulto. 
Pararme en esta esquina es un insulto. 

La gente me señala porque llevo ropa corta, pero igual se queda mirándome. 
Dicen que soy detestable, pero sueñan con tocarme. 

Que me vaya de cualquier lugar, porque les afeo la ciudad bonita. 
Pero yo soy de esas cosas que no se pueden ocultar. 
Ni en la oscuridad ni en la luz. 
Por los siglos de los siglos. Amen. 

En el día me arrancan todas las flores. En la noche me vuelven a nacer. 
En el día me gritan que deje de venderme. 
En la noche me vienen a comprar.

No me quieren, me quieren… yo no sé. 

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