Tarjetas de crédito. Fotografía: referencial.

La política es que cada banco puede negociar con sus clientes, siempre y cuando sean estos quienes llamen, las nuevas condiciones de pago de los créditos, cuotas, y sobre todo de los pagos mínimos de las tarjetas de crédito.

Es inaudito pensar que a vista y paciencia de este Gobierno, sumiso a la Banca, con un Presidente a quien nadie hace caso, los bancos, cooperativas, y emisores de tarjetas de crédito, estén cometiendo uno de los abusos más grandes de la historia ecuatoriana.

La Banca está imponiendo, presionando, y casi casi colocando entre la espada y la pared a cada cliente que tiene una deuda en el sistema financiero privado y público.

¿Qué alternativas están dando a sus clientes?

  • Refinanciar la deuda a mayor plazo. Con 1, 2 o 3 meses de gracia sin intereses, dependiendo de la capacidad de negociación del cliente.

Esa es la oferta que, en términos generales, publicitan y que cuenta con la venia del Gobierno (Moreno permanece de rodillas ante la banca), ¿qué implica realmente esta alternativa?

El Banco te puede dar 2 meses de gracia sin intereses, pero, en junio debes pagar las 3 cuotas reunidas. Es decir, el Banco te da 2 meses de gracia sin ampliación de plazo. En una crisis como la actual, ¿esa es la ayuda?. «Pague un poco y le esperamos marzo y abril para que pague desde mayo, o en junio, todo reunido. ¿Cómo es eso posible?

El Banco refinancia todo (cuota corriente más cuota diferida) a 18 meses con 1 de gracia con intereses. Capitalizando las cuotas. Interés sobre interés, como expliqué en mi artículo anterior.

¿Será que piensan que los clientes con créditos en el sistema financiero tenemos impresoras de billetes en casa para salir y pagar las cuotas?, las cuotas más intereses, o lo que es peor, la cuota más el primer interés (monto), y este monto financiado con más intereses.

Resulta insólito que este gobierno, con un Presidente que abandonó su cargo sumiso al poder económico, pretenda pasar el costo de la pandemia y del encierro al pueblo ecuatoriano, a quienes vivimos de nuestras microempresas o trabajamos día a día.

El sector burocrático no sentirá esta crisis en la misma magnitud que la mayoría de la población ecuatoriana; ellos, con sus sueldos al día, seguro saldrán hasta con ahorros después de la campaña quédate en casa.

Mientras los medios de comunicación nacionales están sobornados para su silencio y sus periodistas están comprados para su complicidad; los artesanos, microempresarios y trabajadores autónomos, seguimos desamparados y tendremos que asumir el costo de esta crisis.

Así es, tenemos que pagar costos fijos, sueldos, seguro de trabajadores, depreciación, pérdida de materia prima en muchos casos, arriendos de vivienda, arriendo de locales comerciales, pago de servicios básicos; en fin, la supervivencia durante la campaña #QuédateEnCasa.

Y no conforme con esto, ahora, hasta la refinanciación de nuestros créditos con más y mayores costos financieros.

No es posible tanta insensibilidad de este Gobierno, de este poder económico. La única opción es unirnos más que nunca; de lo contrario, si seguimos negociando solos, perderemos una vez más.

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